El amor en tiempos difíciles… hacia una clínica de la pareja.
Por: Psic. Manuel Jesús Tello Colli.
¿Cuántos hombres estarían enamorados sino hubieran oído jamás hablar de amor?
Denis de Rougemont.
En el consultorio puedo ver la angustia, el malestar de aquellos que aman, aquellos que intentan y aquellos que están imposibilitados para amar; las relaciones estables, donde ambos crecen se complementan, podría suponerse que solo se encuentra dentro de los clásicos de la literatura hoy, no hay romeos ni julietas, solo hombres y mujeres luchando por el poder, por sus intereses y su espacio. ¿Pero como llegamos a esto? Debemos buscar donde nace el amor: en la familia.
Es necesario volver una y otra vez a la familia; todo lo que somos, es debido al entrelazado de relaciones que se fundan en ella, estamos construidos mediante el lenguaje y posiciones y roles que ejecutan la Madre y el Padre. Lo que funda el psiquismo es el Padre y la Madre de la función y no de la biología.
En el tiempo edipico y gracias a la función paterna entramos al mundo de las normas, las leyes a reconocer nuestra falta y que nuestro deseo es limitado y mediado por el Otro; es decir aprendemos a que no siempre podremos tomar o satisfacer nuestro deseo o necesidad. Imaginemos por un momento, quiero un libro ahora, pero miro el reloj y son las 12 de la noche, es imposible comprarlo debido a que toda librería esta cerrada, salvo que vaya y rompa la puerta no lo obtendré. Por lo que mi tolerancia a la frustración me calmara y diré “mañana lo tengo”. Pero que pasa cuando en el tiempo edipico el sujeto no queda inmerso en el mundo de los códigos y normas a la ley, mi deseo exige la satisfacción inmediata del mismo, los demás no importan lo importante es la satisfacción.
Ahora miremos a la madre, por ella descubrimos nuestro cuerpo, es ella quien nos da identidad, existencia, alrededor del año de vida entramos a la etapa denominada por Freud (1911), como Narcisismo primario, etapa normal del desarrollo psíquico, donde el Yo se basta en él, donde el Yo es objeto de amor de toda pulsión, en esta etapa la mirada de la madre como espejo, juega un papel importantísimo, la madre deberá confirmar la identidad que el niño se va formando, el niño narciso se siente el rey del mundo, pero es la madre quien confirma su posición, su existencia, “si eres el rey de mundo” o para algunos desafortunados “no eres nada, o eres un estorbo”. Es por el Otro que tenemos identidad. Te darás cuenta que la libido va dirigido primeramente a nosotros a
nuestro yo, posterior a nuestra madre, el cual es nuestro primero objeto de amor, con ella nos sentimos completos, aquí surge el amor que colma todo, no hay falta, no hay angustia, pero esto es imposible y con el Edipo, nuestro objeto de amor se nos ve prohibido, y empieza ese viaje con la parejas para restituir la complitud, por lo que Jacques Lacan afirmara que con base a la idea bíblica de que el hombre buscara a su mujer y formaran una sola carne, esa idea de complitud será el motor para Salir de la falta, búsqueda sin éxito, por que no existirá objeto de áme, tal cual, y con todos los matices del Objeto Eternamente Faltante: la madre, donde evidencia la imposibilidad de formar “esa sola carne”.
Para Jacques Lacan no existe relación sexual, ello implica que no hay objeto de complitud sino siempre desencuentros que en el mejor de los casos, son el motor de una continúa búsqueda, es decir somos sujetos deseantes, el deseo nunca cesa, por el deseo buscamos incesantemente ese lugar conocido, solo con la muerte, o el orgasmo el deseo cesa. Por lo que la relación sexual ofrece un instante estar en contacto con el goce, pero se desvanece esta ilusión, y nuevamente el sujeto siente su falta y vuelve a desear. Así como ese amor será el modelo de posteriores vínculos; lo expuesto es para mostrar que solo se da amor, así tal cual recibió amor el infante.
Como señalamos en el tiempo edipico es necesario que la madre entregue o de entrada al tercero: al padre “ por lo madre es que tenemos padre”, para que este haga su función que es la función de corte, Lacan señala en su dialéctica del falo, que el corte va en dos sentido, así al niño, “no desearas a tu madre” y a la Madre “no incorporaras tu producto”, ya que de no ser así, la madre retiene al hijo para sí, (una explicación de este fenómeno que Freud denomina Madre falica, se encuentra en el texto freudiano “un recuerdo infantil de Leonardo da vinci”); y el narcisismo del infante se prolonga y el deseo no tiene limites.
El padre debe de actuar para terminar con el narcisismo del infante reconocer su falta. En la neurosis, el neurótico reprime su deseo y respeta la ley y la persona queda sujeta al deseo del otro, de la familia, de la sociedad, de la cultura y de la religión. A todo hombre le corresponde una mujer. En las perversiones, el sujeto perverso no queda inmerso al mundo de la ley, ya que la madre no le dio entrada al padre o esté no realiza la función de corte. El perverso niega las imposiciones familiares, sociales culturales o religiosas.
El deseo se le impone, lo objetos de su deseo varían. A todo hombre no le corresponde una mujer.
¿Te imaginas un sujeto, el cual el mismo sea objeto de su amor y que toda pulsión la satisfaga sin importar consecuencia o quién lastime?
Ahora veamos a la pareja ¿Por qué? O ¿de quien nos enamoramos? Erich Fromm en su libro el arte de amar, señala que el amor es una decisión ante las problemáticas de la existencia humana ante reconocernos solos en el universo “como me sé solo, busco a alguien para que me acompañe” ¿pero a quien? Freud nos da luz sobre esto; en la descripción del desarrollo de la libido se plantea en tres partes en el autoerotismo la libido enviste a una parte del cuerpo, el narcisismo que ya mencionamos y finalmente la elección del objeto, que según Freud se da por dos caminos, escogemos a nuestras parejas bajo los moldes de nuestros progenitores esta tipo de elección lleva el nombre de anaclítica y la elección narcisistica de objeto donde se escoge por lo que somos, fuimos o por lo que nos gustaría ser, por lo que la sexualidad adulta tiene su origen en la sexualidad infantil; todo encuentro en si es un reencuentro inconsciente con el primer objeto amado y perdido, por lo que la pareja permite la ilusión de estar nuevamente con dicho objeto de la infancia
Pasando este primero problema de cómo y de quien nos enamoramos, pasemos a un problema mayor como sostener una relación, un punto de importancia es el sostenimiento narcisistico en la relación de pareja, como ya se ha mencionado hay una etapa de evolución de la libido, llamada narcisismo que termina con la disolución del complejo de Edipo, pero dicho narcisismo no termina del todo, hipotéticamente el depositario de ese narcisismo de antaño es la parte del aparto psíquico que Freud llamo Ideal del Yo; a que me refiero con sostenimiento narcisistico de la pareja en un momento quedara claro, pero antes un poco mas de teoría, tomare el estadio del espejo, descrito por Lacan; en un primero momento el niño de alrededor 6 meses se siente disgregado, en pedazo, el niño ve su mano, ve su pies, pero no ve su cuerpo, de ahí que cuando el infante se vea en el espejo reacciona con jubilo, porque se sabe entero, unido, lo anterior es una metáfora de la mirada de la madre que ya se menciono, en un primer momento en niño dirá “ soy único y lo puedo todo” pero esto necesita la confirmación ¿de quien? De la madre, es ella quien dice si lo eres, eres precioso, el bebe mas hermoso etc. Así también en la pareja uno al otro constantemente y desde el inconsciente dice “soy buen trabajador, soy buen esposo, soy inteligente” pero ahora será la pareja quien le devuelva como en el espejo su imagen; una pareja funcional “si eres el mejor, eres el mas bello esposo o novio”. Christianne Oliver, dice que “el amor es el intento de volver a pasar el espejo en sentido contrario, es anular la falta” así como en un primer momento el niño se posiciona frente al espejo y espera la imagen que le venga de regreso, ahora en la pareja es querer ser ese espejo donde se mire el amado y devolverle una imagen. Cuanta frustración y angustia surgirá cuando la pareja contesta de manera negativa a tales afirmaciones. En una relación disfuncional la pareja no es capaz de sostenerse narcisisticamente, donde estan presentes los insultos, los silencios, imaginemos; una mujer le dice a su pareja, “yo soy la mejor cocinera del mundo”; el marido le dice desde el inconsciente ”no, no sirves, ni para cocinar” la mujer dira después “soy la mejor mama del mundo” a lo que la pareja dirá “mira a tus hijos son unos mal criados, ni para educarlos sirves” ; la mujer terminara suplicando “por favor dime que soy algo, dime que valgo” el silencio se hace presente. La mujer terminara aceptando su imagen que le vino de regreso y será presa de esa dialéctica disfuncional. Lamentablemente es la realidad de muchas parejas, el sostenimiento narcisistico es fundamental para el vínculo de pareja. Sin embargo no es necesariamente convertirse en un lago para que el narciso se mire, porque terminara ahogado como dicho mito.
Los conflictos, las discusiones son parte normal del vinculo de pareja, todo conflicto es oportunidad para crecer y fortalecer la relación, oportunidad para platicar y llegar acuerdos; en una ocasión escuche a un maestro decir: “en la pareja no hay que ceder, por que el que ceder, siente que pierde y el que pierde se desquita; es mejor conceder, otorgar una felicidad al ser amado. Que fácil Posterior dijo algo que me llamo la atención al transcribir este escrito, “es mejor ser feliz que tener la razón”, frase preciosa dirían mucho, pero detengámonos un momento para analizarla, este es la postura del humanismo, corriente sin teoría, claro para ellos, la verdad, mientras mas lejos mejor, ellos que ignoran el que hacer del inconsciente, de eso no quieren saber nada.
Lo que ellos no entienden o no quieren saber es que toda conducta tiene su origen en el inconsciente, en un texto Freud dirá: “el inconsciente es el rey y nosotros sus simples vástagos” que fácil seria no pelear; por eso dicen “es mejor ser feliz, que saber del inconsciente” y desde la consciencia creer tomar decisiones, algo que igual ignoran es que entre la percepción y la consciencia hay algo que se interpone nada mas que el inconsciente.
De igual manera ignoran y puede ser clave para comprender algo inconsciente al momento del conflicto, el mecanismo defensivo de la identificación proyectiva, , para comprenderlo hay que tener claro que es la identificación; lo podría definir como la elección inconsciente con un objeto, que cumple todos lo requisitos de ese primer objeto amado y perdido, todo encuentro es un reencuentro esto ya se había dicho; reflexiona un poco, ¿no te has percatado que los que están contigo, tus amigos o parejas, todos tienen algo en común?, es que inconscientemente ese objeto tiene todas las características de ese objeto amado y perdido. Y en esa relación el Yo se reconoce, podríamos decir que veo mi Yo en ese objeto, “yo soy ese objeto” ahora en la pareja yo me veo en el o ella, y de repente algo mío, una característica mía y que mi Superyó no permite llevar al acto, la proyecto en él, para que esa característica, el otro la tenga y poder controlarla en el otro es mas fácil que controlarla dentro de mi, tratare de explicarme mas, Juan es muy coqueto, pero su superyó no le permite flirtear con la mujeres de su salón; de manera que a su novia Erika le pedirá que no use faldas cortas, que no hable con sus amigos y a la primera evidencia de que ha platicado peleara con ella. Y le dirá que es una coqueta, que no debería hacer tal cosas, pero desde el inconsciente esas palabras es como si se las dijera él a si mismo. Te das cuenta para el aparato psíquico a veces es mas fácil controlar una parte de la psique desde afuera. Por lo que al discutir se puede acceder a esa verdad, a ese que en realidad soy.
En el consultorio con asombro escucho a pacientes decir que pasan días y semanas sin tener una platica intima con sus parejas, presas de la rutina del trabajo, de los hijos hacen todo en automático sin detenerse a ver que pasa con la pareja, si mientras mas se habla mas se a cerca uno a la verdad de la pareja.
Hay que ver los conflictos de pareja desde la siguiente óptica, señala Lacan “toda demanda es demanda de amor”. En otras palabras cuando la pareja discute es que uno pide que se le ame o en ese momento no siente el amor del otro; es pasar de la superficialidad de los motivos de la discusión a la carencia de amor que siente uno de los dos. El desenlace de la discusión dependerá del amor que se profesan y a la capacidad de reparar a otro, de cubrir la necesidad de la persona amada.
Diría Julia Kristeva “ser psicoanalista es saber que todas las historias acaban hablando de amor, la queja que me confían los que balbucean a mi lado siempre tiene su origen en una falta de amor”
Si hay obstáculo, si hay repetición, si hay demanda, si hay pasión, el amor se preserva y no se consume. Y en ese vínculo puedo conocerme, al amar me descubro y me apropio de mi verdad, al amar descubro mis primeros vínculos; me descubro y me apropio de mi verdad.
Ahora pasemos a la compulsión a la repetición, un concepto que lleva al sujeto repetir eso que no sabe, pero que actúa, ¿conoces personas en las que todas sus parejas y relaciones terminan con el mismo fatídico desenlace? ¿Por que algunas personas hacen la misma demanda en todas sus relaciones significativas? Pues he aquí la respuesta, estamos sujetados a repetir los momentos más dolorosos de nuestra vida en especial los de la infancia, Freud en su texto “mas alla del principio del placer” dijo la compulsión a la repetición es la causa de la miseria humana. Esto también se pone en juego. El vinculo de pareja es el espacio perfecto para ejecutar dicha repetición, en un primer momento fueron los padres, ahora quienes desde el inconsciente los representa la pareja, como ya se dijo demandaran al otro y como toda demanda es demanda de amor, la repetición es un re-pedir, pedir otra vez ser objeto único de su amor, ¿es esto posible? No, por que la pareja amara conforme a la estructuración de su familia, cada quien tiene su idea de amar, por lo que es imposible amar como yo quiero ser amado, amado como la madre nos amo.
Te das cuenta de los retos de la pareja, ahora para aquellas personas que se aman a si mismo, que difícil para ellos o ellas y sus parejas por que se ven imposibilitados para sostener el narcisismo del otro, y para decodificar los conflictos como demanda de amor. Estos son los sujetos que tendrán que aprender y luchar día tras día para poder amar, para algunos amar es algo natural que se da sin ningún esfuerzo, para otros es el resultado de reandar los primero años.
El reto no es solo de la pareja o de la familia, también de la sociedad, es una verdad la deshumanización de está, el avance tecnológico e informático, a hecho a un lado el contacto intimo entre los seres humanos, la nerviosidad descrita por Freud a comienzos del siglo XX, hoy incorrectamente llamamos estrés y el tedio, impulsa al individuo a ambicionar mas y mas sin disfrutar lo que hace y de los de a su alrededor. Hoy las parejas no se ven, y “conversan” en salas de Chat, hoy la palabra no es hablada, hoy se platica con el ser amado estando solo, ¿esto no es un rasgo narcisistico o autista? Hoy cuesta hablar de emociones, me asombra como en las salas de Chat, se ponen iconos que representan emociones, hoy la emoción como un abrazo, un beso es solo un icono. Te das cuenta que lo que importa hoy es la imagen, el campo de lo imaginario. Veo con asombro como en lugares de Internet personas con deficiencia mental son obligados a actos sexuales, bailes o striptease de púberes, zoofilia; no es lo mismo leerlo en los libros que mirarlo: estas perversiones son consecuencia de la falta de la ley paterna y el no desempeño de su función. Señala Elizabeth Roudinesco en su libro ¿Por qué el psicoanálisis? vivimos en una sociedad depresiva, en una sociedad que ha extraído el contenido emocional del ser humano, donde la falta de amor, ya deja ver sus consecuencias, como los trastornos alimenticios, la psicopatía, el aumento de las parafilias. Diría Erich Fromm en el siglo XX dios ha muerto dicen los filósofos, en el siglo XXI ha muerto el hombre.
Debemos ser conscientes de la necesidad e importancia del contacto con el otro, en la familia debe existir el amor, por que solo damos el amor que recibimos y desde ahí educar a los hijos, donde padre y madre hagan sus funciones, por el contacto humano e intimo el individuo se transforma. La pareja hoy tiene nuevos retos, pero también nuevos recursos como la psicoterapia psicoanalítica de pareja, tiene cambios pero también valores indestructibles, tendrá adversidades pero también la comunicación y la tolerancia, tiene desconocimiento pero caminos que llevan a la verdad. La pareja de hoy se desarrolla en una sociedad narcisistica, pero el que ama protegerá su narcisismo como el narcisismo de su pareja; me dirán bueno, ¿es una sociedad depresiva o narcisistica? No se excluyen una a la otra, es parte de lo mismo, el sujeto depresivo a retirado su libido del mundo de los objetos y en consecuencia la dirige a su Yo (narcisismo) ¿Por qué retira su libido? Por que su objeto introyectado de amor se ha ido, esto lo podemos homologar en la sociedad, la familia tal cual se concebía, se ha ido, hoy el padre, no esta la madre tampoco, y lamentablemente la televisión no sabe dar amor, entonces que amor puede dar la sociedad, así como en el sujeto depresivo para sustentarse dirige su libido sobre su Yo, la sociedad primacía el individualismo, el pensamiento de muchos es mientras yo este bien, que me importa el mundo. Esta es la sociedad que nos toca mirar, con sus síntomas y parafilias. Este es el amor en tiempos difíciles.
A modo de conclusión: Nuestro primero objeto de amor es la madre, con ella no hay falta, no, sentimos seguros y protegidos, nuestro deseo encuentra el objeto del colmamiento ideal, con el Edipo nuestro objeto de amor se nos ve prohibido, la función paterna nos sujeta a las exigencias de la familia, la sociedad, la cultura y la religión; ahora el padre esta ausente, debido a las nuevas exigencias de la sociedad, la función paterna no es realizada, dando sujetos con estructura de perversión, esto lo constata el aumento de parafilias en la sociedad.
Esta imposibilidad de estar con el objeto de colmamiento ideal, es el motor que lleva al sujeto a la búsqueda de ese objeto que nuevamente ame como la madre amo, de aquí que algunos psicoanalistas digan que el amor es la ilusión de estar nuevamente como el objeto eternamente faltante, la madre. Este motor nos impulsa a ir a buscar dicho objeto, búsqueda sin éxito. En cada relación, el sujeto demandara una posición particular a sus interlocutores aquella que le pueda otorgar un lugar conocido. Asi en cada relación, el sujeto demandara reconocimiento, ser mirado de antaño, pero ninguno podrá mirarlo como quien fungió como madre.
La elección de objeto se da en dos direcciones la elección anaclitica, bajo el molde de nuestros progenitores y la elección narcisistica, según lo que somos, fuimos, o queremos ser.
El vínculo de pareja presenta importantes fenómenos, el sostenimiento narcisistico, donde ambos deben buscar sostener el narcisismo de ambos, haciendo eco al estadio del espejo del infante. Todo demanda es demanda de amor, queja que no tiene objeto que la satisfaga, por que esta dirigida a la pareja, y esta ignora el concepto de amor del otro. La identificación proyectiva, la cual nos permite conocer aspecto de nosotros a si como la compulsión a la repetición, por eso digo, al amar me descubro y me apropio de mi verdad.
La sociedad que nos toca mirar con rasgos importantes de narcisismo y de perversión, la función paterna, es la que nos puede ayudar a disminuir estos rasgos, ya que como se dijo el padre termina con el narcisismo y si este actúa el sujeto tendrá estructura neurótica y no perversa. La familia también debe reestructurarse, debemos tener claro, que en el sujeto solo viene de su interior, lo que lo vino del exterior, en otras palabras solo dará el amor, que le dieron de infante.
Esta es la pareja de hoy, estas sus vicisitudes, esta es la familia, estos sus retos, esta es la sociedad que nos toca mirar con sus síntomas y sus parafilias, este es el amor en tiempos difíciles.