martes, 26 de mayo de 2009

¿quien soy?

¿Quién soy?

Por: Psic. Manuel Tello.

 

El ser humano nace dentro de un familia y una sociedad, tomando de ellos, su si mismo, la idea del mundo y  los demás, sin embargo, la socialización discapacita al individuo, lo limita, la censura y lo obliga a ponerse mascaras sociales o a vivir distonico con su yo.

Es de vital importancia, tener la capacidad de rechazar, todo lo que no soy yo, todos los deberías, las introyecciones, que enferman nuestro desarrollo y potencialidades, y nos hacen creer lo falso de nosotros.

 

Jorge Bucay , en su libro Las Tres Preguntas, escribe un cuento que ilustra a la perfección la reflexión anterior, espero que te guste y te nutra.

 

Un campesino encontró una tarde, en la parte de atrás de su jardín, un huevo muy grande y moteado. Nunca había visto nada igual.

Entre sorprendido y curioso, decidió meterlo a la casa.

¿Será un huevo de ñandú?- le pregunto su mujer.

No tiene la forma- dijo el abuelo-, es demasiado abultado.

¿Y si lo comemos?- propuso el hijo.

Podría ser venenoso- reflexiono el campesino. Antes deberíamos saber que clase  de bicho pone estos huevos.

Pongamos lo en el nido de la pava que esta empollando –propuso la menor de las niñas-, así cuando nazca veremos que es…

 

Todos estuvieron de acuerdo y así se hizo. Aunque todos los en la casa se olvidaron del pobre huevo.

A los quince o veinte días, rompió el cascaron una ave oscura, grande, nerviosa que, con mucha avidez, comió todo el alimento que encontró a su alrededor.

Cuando el alimento disponible se había terminado, el extraño pajarito miro a su madre con vivacidad y le dijo entusiasta:

-          ¿no vamos a salir a cazar?

-          ¿Cómo cazar? – le pregunto su madre un poco asustada.

-          ¿Cómo que como? – acoto el polluelo. Volando, claro.

¡Anda, vamos a volar!

Mama pava se sorprendió muchísimo con la proposición de su flamante crió y armándose de una amorisima paciencia le explico:

-          mira hijo, los pavos no vuelan. Estas cosas se te ocurren por ser glotón. Hace muy mal comer tan rápido y peor aun comer de mas.

 

De allí en adelante, advertida por su madre de las locas veleidades de su nueva cría, la familia avícola intento ayudar a que el pavito comiera menos y más despacio. Le  acercaban el alimento mas ligero y lo animaban a comer mas serena y pausadamente,

Sin embargo, apenas el pavito terminaba su almuerzo o su cena, su desayuno o merienda, irremediablemente solía gritar:

¡ahora muchachos, vamos a volar un poco!

Todos los pavos del corral le explicaban entonces nuevamente:

-          no entiendes que los pavos no vuelan. Mastica bien, come menos y abandona esas locuras, que un día te traerán problemas.

 

El tiempo pasó y el pavito fue creciendo, hablando cada vez menos del hambre que pasaba y cada vez menos de volar.

El polluelo creció y murió junto con los demás pavos del corral y termino como todos, asado al horno una navidad, en la mesa del campesino.

A nadie le gusto su carne, era dura y no sabia a pavo.

Y eso era lógico, por que el polluelo no era un pavo, era una águila, un águila montañesa capaz de volar tres mil metros de altura y de levantar una oveja pequeña entre sus patas…

Pero se murió sin saberlo… por que nunca se animo a desplegar sus alas… ¡ y por que nadie le dijo nunca que su esencia era la de un águila!.

 

Vivenciate

VIVENCIATE.

POR: PSIC. MANUEL TELLO.

 

 

En estos tiempos de globalización, de avances tecnológicos y de crisis financiera, el ser humano esta pasando por una deshumanización  y sistematización de sus acciones, por lo que es de vital importancia que te hagas una pausa para preguntarte ¿Qué estas haciendo? ¿Para que haces lo que haces? ¿Cuál es tu sueño?  Vivénciate, has conciente el aire que entra a tu organismo y no sale hasta dejarlo nutrido, siente tus pies haciendo presión contra el suelo, has conciente la postura de tu columna, experimenta los olores de tu alrededor. Te darás cuenta de una verdad innegable, pero que  a veces se olvida por absurdo que parezca ¡estas vivo!.  Deja la rutina, has las cosas diferentes, atrévete a ser la excepción.

 

No hagas las cosas solo por que así tiene que ser o por que te han dicho que así es , cuestiónalo, ponlo en duda, y escucha la voz que grita desde tu interior. Vivénciate hazte consiente de tu organismo y de sus procesos, asume la responsabilidad de tus acciones y desiciones, disfrútate, experiméntate.  Conócete y acéptate con todas tus polaridades, potencialidades o discapacidades, por que con certeza te digo que tendrás una visión diferente de todas las cosas por pequeñas que parezcan.